Friday, November 21, 2008

Los Tres Tesoros del Tao

Los tres tesoros .

Son energías o sustancias de enorme poder para el yoga taoísta. Son el Ching (esencia), el Ch´i, (vitalidad) y el Shèn (espíritu).

Existen en el contexto de la cosmología taoísta, porque se cree que son activos en todos los niveles del ser, desde el más pequeño microcosmos hasta el macrocosmos. Nutridos y transmutados, ayudan a la consecución de los beneficios físicos y espirituales que los yoguis taoístas persiguen durante toda su vida. Se trata de un proceso secreto, espiritual, que ha sido muy mal interpretado y que tiene por objeto la refinación y transmutación de la esencia, la vitalidad y el espíritu, con la finalidad de aumentar el tiempo de vida y el vigor del adepto, para acrecentar la reserva natural de espíritu. Su objetivo es alcanzar la cumbre espiritual.

Son fuerzas dadoras de viva, con las cuales el Tao sustenta el universo, causando en el vacío ilimitado, la llegada a la existencia, el surgimiento y la caída de las miríadas de entidades que constituyen el reino de las apariencias.

Debido a la equivocada interpretación de los textos, sólo los genuinos adeptos captarán en ellos su sentido espiritual.

La alquimia taoísta tiene dos principios fundamentales:
1) la individualidad e incluso identidad de espíritu y materia, y
2) el funcionamiento de las leyes de la Naturaleza en todo nivel posible y en todo posible modo de ser.

Existe un libro, el Ts´an T´ung Ch´i, escrito después del comienzo de la era cristiana, que algunos lectores suponen expone el proceso alquímico para transformar los metales en oro; otros creen encontrar en él la píldora de oro para obtener la eterna juventud y probablemente la inmortalidad de carne y sangre; para otros, es un sistema para crear, por métodos sexuales y no sexuales, un cuerpo capaz de gozar de vida eterna. Para los místicos sería la clave para convertirse en espíritu puro, libre para sumergirse en el océano del Tao. La más popular es la creencia de la alquimia interior, que da energía al cuerpo y purifica la mente, produciendo la transmutación de la sexualidad, lo que mejora la vivencia personal.

Los tres tesoros son:

Ching : Forma burda: no se identifica precisamente con los fluidos sexuales masculino y femenino, pero éstos la transportan y tiene mucho que ver con ellos.

Forma sutil: la que está dentro del cuerpo, y da consistencia y forma tangible a la materia.

Forma cósmica o Yang: la que está en el cosmos y da forma tangible a lo que originariamente era vacío indiferenciado.

Ch´i: Forma burda: no se identifica precisamente con el aire aspirado por los pulmones, riñones y poros, pero éste lo transporta y tiene mucho que ver con el mismo.

Shén : Forma burda: espíritu que no se ha limpiado todavía de los sentidos y de los pensamientos erróneos.

Forma sutil: espíritu sin tacha, liberado de la contaminación de la presión y de los deseos sensuales.

Forma cósmica o Yang: espíritu cósmico, ser vacío, puro, indiferenciado.



El Tao Te King dice: "Todas las cosas están respaldadas por la sombra Yin y enfrentadas por la luz Yang y armonizadas por el aliento inmaterial, (c´hi)". Es la ley inmutable que actúa en toda mutación. Esta ley es el Sentido de Lao Tzé. A fin de convertirse en realidad, requiere una decisión, una postulación fundamental, es el gran comienzo original de todo lo que es: Tái Chi, literalmente la viga principal. La filosofía ulterior se ocupa mucho de ese comienzo original. El Wu Chi, principio anterior aun al comienzo original, se diseñó en forma de círculo; y T ´ai Chi, el círculo dividido en tinieblas y luz, Yin, Yang. Con esta línea que es en sí misma la unidad, aparece en el mundo la dualidad, pues simultáneamente con ella, se establece el arriba, abajo, etc. Estos contrarios se designan como Yin y Yang. Es el pensamiento fundamental en la composición del Libro de Las Mutaciones.



Rama
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