Monday, October 31, 2005

Cómo se debe adquirir la paz y del celo de aprovechar

Imitacion de Cristo
Capítulo 11

Cómo se debe adquirir la paz y del celo de aprovechar

1. Mucha paz tendríamos si en los dichos y hechos ajenos que no nos pertenecen no quisiésemos meternos.
¿Cómo puede estar en paz mucho tiempo el que se entremete en cuidados ajenos, y busca ocasiones exteriores, y dentro de sí poco o tarde se recoge?
Bienaventurados los sencillos, porque tendrán mucha paz.

2. ¿Cuál fue la causa por que muchos de los santos fueron tan perfectos y contemplativos?
Porque se esforzaron en mortificar totalmente todo deseo terreno; y por eso pudieron con lo íntimo del corazón allegarse a Dios y ocuparse libremente en sí mismos.
Nosotros nos ocupamos mucho con nuestras pasiones, y tenemos demasiado cuidado de lo transitorio.
Y también pocas veces vencemos un vicio perfectamente, ni nos alentamos para aprovechar cada día, y por esto nos quedamos tibios y aun fríos.

3. Si estuviésemos perfectamente muertos a nosotros mismos, y en lo interior desocupados, entonces podríamos gustar las cosas divinas y experimentar algo de la contemplación celestial.
El impedimento mayor y total es que no somos libres de nuestras inclinaciones y deseos, ni trabajamos por entrar en el camino perfecto de los santos.
Y también cuando alguna adversidad se nos ofrece, muy presto nos desalentamos y nos volvemos a las consolaciones humanas.

4. Si nos esforzásemos más en pelear como fuertes varones, veríamos sin duda la ayuda del Señor que viene desde el cielo sobre nosotros. Porque dispuesto está a socorrer a los que pelean y esperan en su gracia, y nos procura ocasiones de pelear para que alcancemos la victoria.
Si solamente en las observancias de fuera ponemos el aprovechamiento de la vida religiosa, presto se nos acabará la devoción.
Mas pongamos la segur a la raíz, porque, libres de las pasiones, poseamos pacíficas nuestras almas.

5. Si cada año desarraigásemos un vicio, presto seríamos perfectos.
Mas ahora, al contrario, muchas veces experimentamos que fuimos mejores y más puros en el principio de nuestra conversión que después de muchos años de profesos.
Nuestro fervor y aprovechamiento cada día debe crecer; mas ahora ya nos parece mucho conservar alguna parte del primer fervor.
Si al principio hiciésemos algún esfuerzo, podríamos después hacerlo todo con facilidad y gozo.

6. Grave cosa es dejar la costumbre; pero más grave es ir contra la propia voluntad.
Mas si no vences las cosas pequeñas y ligeras, ¿cómo vencerás las dificultosas?
Resiste en los principios a tu inclinación y deja la mala costumbre, porque no te lleve poco a poco a mayor dificultad.
¡Oh, si mirases cuánta paz a ti mismo y cuánta alegría darías a los otros rigiéndote bien, yo creo que serías más solícito en el aprovechamiento espiritual!

Imitacion de Cristo

Capítulo 8

Que se ha de evitar la mucha familiaridad

1. No descubras tu corazón a cualquiera (Qo 8,22), mas comunica tus cosas con el sabio y temeroso de Dios.
Con los jóvenes y extraños conversa poco.
Con los ricos no seas lisonjero, ni estés de buena gana delante de los grandes.
Acompáñate con los humildes y sencillos y con los devotos y bien acostumbrados, y trata con ellos cosas de edificación.
No tengas familiaridad con ninguna mujer; mas en general encomienda a Dios todas las buenas.
Desea ser familiar sólo a Dios y a sus ángeles, y huye de ser conocido de los hombres.

2. Justo es tener caridad con todos; pero no conviene la familiaridad.
Algunas veces sucede que la persona no conocida resplandece por la buena fama; pero su presencia suele parecer mucho menos.
Pensamos algunas veces agradar a los otros con nuestra conversación; y más los ofendemos porque ven en nosotros costumbres menos ordenadas.
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